Renuncia Felipe Calderón, eres un inepto...

25 octubre, 2010

Que ya regresa el Jefe

Verónica Espinosa (Proceso)

Purísima de la Barranca, Gto.- La hacienda de La Barranca, propiedad de Diego Fernández de Cevallos, volvió a llenarse de empleados… Es gente que se afana arreglando jardines y terminando los trabajos que quedaron interrumpidos en el interior de la finca tras la desaparición del excandidato presidencial, hace ya 23 semanas.
El ánimo es otro.
Circula entre ellos, al igual que en otras propiedades del abogado, el aviso de que “el patrón va a regresar en noviembre”, y esta misma versión ha llegado hasta Alonso Landeros, presidente municipal de Pedro Escobedo, Querétaro.
El jueves 14, el periódico El Universal destacó en su primera plana que, según fuentes cercanas a la familia del Jefe Diego, el rescate exigido por sus presuntos secuestradores ya fue entregado, y que éstos establecieron un plazo de 40 días para liberarlo.
Agregaron que se habrían pagado más de 20 millones de dólares por su liberación, cantidad reunida entre la familia y amigos de Fernández de Cevallos.
Sin embargo, otras fuentes consideran que no se pagó nada, y otras más, que la cobertura del rescate fue de 50 millones de dólares, la cifra que inicialmente exigieron los presuntos plagiarios en los mensajes que se hicieron llegar directamente a Diego Fernández de Cevallos Gutiérrez, hijo del excandidato presidencial, a quien se responsabilizó de la negociación y quien ha guardado silencio sobre este proceso, incluso ante las hermanas y hermanos de su padre.
Entre las filtraciones y los escasos comentarios que algunos amigos y familiares de Fernández de Cevallos deslizan a los reporteros –aún sin atreverse a ser identificados–, el miércoles 20 el alcalde de Pedro Escobedo, Querétaro, el panista Alonso Landeros Tejeira, rompió el silencio.
–¿Qué información tiene sobre el secuestro de Diego? Hay versiones de que pronto será liberado –lo abordaron periodistas.
–Sé lo que dicen en los medios y los trabajadores de su rancho: por un lado, que en los primeros días de noviembre estaremos viendo al licenciado Diego de nuevo. Eso me dicen los trabajadores; a mí me da mucho gusto por esa noticia; no sé si sea verdad… En fin, es lo que escuchamos y es lo que me comentan.
“Comentan también que no hubo necesidad de vender absolutamente ningún rancho. También esa es una ventaja. También lo dicen los trabajadores, que son los que siguen ahí laborando. Creo que hay cierta verdad en eso.”
–¿Quiere decir que no pidieron recursos en exceso, digamos comparativamente con lo que tiene la familia de Diego?
–No sabría decirte. La verdad es que desconozco qué tantos recursos tienen. En fin, no sabría decirte si los pagaron o no. Es solamente lo que he escuchado de los trabajadores.
Luego, el alcalde Landeros insistió en que, según empleados de los ranchos que Fernández de Cevallos y sus hijos poseen en ese municipio –de los cuales por lo menos se conocen cinco, incluyendo La Cabaña, de donde fue raptado–, “no se pagó nada” por el rescate y que “finalmente el licenciado Diego estará de nuevo con su familia en su casa”.
Lo cierto es que en los más de cinco meses que se han cumplido desde la desaparición del exsenador no se han efectuado movimientos de compraventa, hipoteca o algún tipo de fianza o garantía sobre los ranchos y haciendas que aparecen a nombre de Diego Fernández de Cevallos y de sus hijos.
En una consulta realizada el martes 19 en el Registro Público de la Propiedad de Querétaro, Proceso corroboró que prácticamente no hay anotaciones nuevas desde la adquisición de las propiedades por parte del exsenador, varias de las cuales de inmediato puso a nombre de sus hijos, como ocurrió con La Cabaña (antes conocida como La Bolsa), que aparece a nombre de su hija Claudia.
Como sea, en los ranchos del Jefe Diego las labores han vuelto a la normalidad, después de varias semanas de incertidumbre y abandono. En El Estanco, el rancho principal de la zona, se oferta alfalfa en todas sus modalidades, mientras que en la puerta lateral fue colocado un letrero: “Se solicita personal con solicitud elaborada”.
El optimismo
Claudia Fernández de Cevallos Gutiérrez, hija de Diego, no ha dejado de atender la administración de esta hacienda, conocida sólo como La Barranca, donde las llamas, los venados y los pavorreales que llevó al lugar su padre suelen pasear por los amplios jardines.
De acuerdo con trabajadores consultados por Proceso, a Claudia “le ha cambiado el ánimo. Ya se le ve mucho más tranquila. Desde que se llevaron al patrón siempre estaba bien triste”.
Los encargados de las labores en la hacienda también han comunicado a algunos de los empleados que pronto serán terminadas las viviendas que Fernández de Cevallos dispuso edificar para ellos, en el acuerdo por el cual aceptaron mudarse de las casitas que ocupaban justo frente a la casona de la hacienda, puesto que el patrón quería “más privacidad”.
“Nos dicen que lo vamos a tener ya para finales de noviembre o principios de diciembre; ojalá que esté para la fiesta de la Purísima ya con nosotros”, expresa doña Socorro, la encargada del templo donde ahora hasta los niños forman cadenas de oración “por la vida de don Diego, para que vuelva sano y salvo”.
La fiesta de la Virgen de la Purísima, la patrona de la comunidad, es el 8 de diciembre.
Fue precisamente un 8 de diciembre, pero de 2007, cuando Diego Fernández de Cevallos apareció por primera vez en la misa en honor de la virgen, y se presentó ante los pobladores como el nuevo dueño de la hacienda.
El año pasado, en esa fecha, Diego organizó una comida para los habitantes –muchos de ellos sus empleados– y, según cuenta doña Socorro, a los niños de la doctrina les contrató un maestro en actividades artísticas que pronto organizó una función en honor de Diego.
En la capital de Querétaro, el periódico local Plaza de Armas –el primero en difundir por internet la desaparición de Fernández de Cevallos la mañana del 15 de mayo– publica cada día en su portada una cuenta regresiva sustentada en la versión de los 40 días divulgada por El Universal.
Este plazo se cumpliría el próximo 21 de noviembre.
El viernes 15, Rodrigo Fernández de Cevallos Medina dio muestras de optimismo ante periodistas de Querétaro, a quienes declaró que la negociación para liberar a su padre “va bien”.
“Ahorita, en consenso con la familia, tratamos de no dar ningún tipo de información para que no se confundan los medios. Lo único que te puedo decir es que todo va bien”, manifestó Rodrigo al Diario de Querétaro.
Aseguró que si su padre fuera liberado por quienes lo raptaron del rancho La Cabaña la noche del 14 de mayo, “lo primero que haríamos sería informar a los medios”, y adelantó que El Jefe Diego “valorará mucho, como nosotros”, el silencio que la mayoría de los medios de comunicación han mantenido sobre el secuestro y la negociación.
Un silencio que igualmente han guardado las autoridades responsables de investigar la desaparición del panista a partir de la petición que públicamente expresaron sus hijos, como otra de las condiciones de los presuntos autores del secuestro.
Mientras tanto, amigos cercanos de Fernández de Cevallos aún se muestran desconfiados y poco optimistas ante las versiones de su regreso.
Un político allegado a Diego lo expresa así: “Dicen que todo va bien, pero si lo que tienen son las pruebas que se conocen y no hay más, sus hijos son muy optimistas…”.